Aproximadamente después de una hora desde la aplicación, se produce el endurecimiento de la superficie: a partir de ese momento, la superficie puede entrar en contacto con el agua de manera segura. El curado completo, es decir, el proceso que hace que el recubrimiento sea totalmente estable y resistente, se lleva a cabo durante 10-15 días, dependiendo de la temperatura exterior y de la temperatura superficial.